Dentro de las costumbres de muchas familias mexicanas esta el matrimonio, nunca lo he visto mal, de hecho no tengo nada contra él, sin embargo nunca me he visto a futuro como una persona casada, dicho ciertamente mis propias complejidades me llevaría a tener un tipo de familia bastante diferente de lo común, o al menos eso creo, se acerca la boda de la Prima Idalia, ella ya vive en unión libre con su marido y tienen una niña pequeña.
Las presiones de la familia y sobre todo del Tío Mito han orillado a Idalia a casarse por la iglesia, con vestido blanco, pastelote y todo eso, al parecer ella está contenta, eso si bien nerviosa y malhumorada por los preparativos, la entiendo, aunque lo que no entiendo es ¿porqué se tuvo que casar?, ella ya vivía con su marido y tenían un hijo, el Tío Mito dice que por el bien de la niña, para que crezca en un ambiente sano, aunque sigo pensando que el matrimonio por la iglesia no los eximirá de peleas, discusiones o hasta del divorcio,
En estos momentos de crisis, se me hace un gasto bastante tonto y elevado el de una boda, por solo mencionar algo, algo que se me hizo exagerado es el vestido, ¿20,000 varos?, bueno yo no los gastaría para una ropita que me pondré un solo día (¿de qué estará hecho?), dicen que es uno de los días más importantes en la vida de una mujer, aunque conservo mis reservas, pienso que ese importante día va desmereciendo poco a poco, los motivos irán cambiando de acuerdo a las épocas o de las mismas mujeres.
Se me hace increíble que la familia haya influido en enorme grado en la toma de esta decisión, claro que nunca vi que mi tío amagara con un cuchillo a Idalia, pero si lo escuche decir que su hija vivía en pecado, el cual solo se perdonaba cumpliendo como debía de ser (con la boda), en mi familia los hombres se casan grandes, al menos en la generación pasada, en la de mis papás, mi padre tenía mi edad cuando se casó, 27 módicos años, en su tiempo y en el ambiente que se desarrollaba pues era un quedado, pero decidió romper el esquema y vivir libremente su soltería aunque sea por un tiempo más.
Alguna vez estudié en la escuela teorías del comportamiento de masas, en una de esas teorías dividía a las generaciones por la época y su comportamiento colectivo, a mi me tocaba caer en la generación X, de hecho según recuerdo nací en el año en que la generación X terminó (1981), por lo tanto de mi generación escolar poquísimos son los que se han casado, la mayoría siguen estudiando, ejercen su carrera y se dedican más a consumir y producir bienes y servicios, lo chistoso está en que la chamacada de entre 18 y 22 años de mi familia, la gran mayoría ya está casada, esos niños que en mis arranques de gandallez me los agarraba a zapes, ahora hasta familia tienen.
Por lo que en mi caso y en el de varios primos (por suerte, ya ven que dicen, mal de muchos, consuelo de tontos), somos los incasables, lo que me lleva a evitar las fiestas familiares, sobre todo si son bodas, solo es cosa que haga acto de presencia y empiecen, y tú, ¿pa´ cuando te nos casas?, o, oye sobrino, ya vas a parecer abuelo de tus hijos, o el más directo “le va a caer la sal primazo, ya cásese”, se que en este mundo en que la pobreza de masas, hambre en el mundo, guerras, terrorismo e inseguridad deberían ser más preocupantes, aun esta trivialidad me ocupa a la cabeza.
De muchos oigo que eso no me debe preocupar, casi nunca lo externo pero esta vez se me ha hecho oportuno, ciertamente así es, no me preocupa, lo que me preocupa es el hecho que a los demás les haga presión en la llaga y terminen accediendo, a gran riesgo de que me llamen el grinch del matrimonio, me gustaría mucho decir que tales bodas no son necesarias, que en este tiempo de crisis y preocupaciones es necesario ocupar nuestros recursos en cosas más servibles, para ser sincero lo que me molesta es el dichito de la familia de mi padre (que bonita familia, que bonita familia, que bonita familia), su servidor ha pasado de ser un León a un chivo:
Chivo Saltado, Chivo Quedado

p.d. esto no lleva dedicatoria especial, ni intento herir susceptibilidades, esto es con el simple y llano propósito de dar mi punto de vista, de todo corazón deseo que Idalia tenga una fiesta inolvidable por chingona y muy posiblemente, después de tanto rollo a lo mejor dentro de ella existían las ganas de casarse.
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