Platicaba con Rubén, uno de mis hermanos, de nuestras vidas, de cómo es que nos hemos ido conduciendo por ella, en que pensamos que la hemos cagado, que hemos hecho bien  y así, resulta ser que el recién regreso a la Universidad, dejó su carrera de leyes trunca, pero ahora regresó y esperemos que esos dos años que le faltan se vayan como agua.

Eso está muy bien, solo que me dijo algo que para variar me dejo pensando mucho, hace rato ya me lo había dicho, creo que es su frase favorita, “termina tus ciclos, no puedes ir por la vida, haciendo cosas sin terminarlas”, pues de hecho tiene muchísima razón, le decía que tengo tantos pendientes en esta vida que creo que si me muero no descansaré y penaré por siempre, no son pendientes muy graves pero al final de cuentas la acumulación de ellos me dan bastante que pensar.

Así que ahora completamente decidido a terminar dos o tres ciclos que de hace ratito no he podido cerrar, estoy checando lo de la titulación en la Uni, lo de la maestría, reanudé mis clases de guitarra, eso me pone muy contento, deje de medicarme por recomendación propia, quiero que mi motivación sea más intrínseca, ando haciendo unas llamaditas que he postergado, muchos planes para salir, muchas visitas a mi familia y mil cosas más, que por mi bien espero que nunca terminen.

¿Será que si sentimos que se nos terminan los pendientes, es porque ya no tenemos motivos de existir?, ¿es necesario estar siempre pensando que algo nos falta por hacer?, no será en todo caso ¿algo desgastante?,  yo digo que la cosa es encontrarle sentido a la vida y empezar a cultivar la felicidad en nosotros mismos, con lo que nos haga sentir mejor, esa es una decisión muy individual, muy propia.