Sería una mentira decir que fue una niña esperada, su madre tenía solo 23 años, estaba en la universidad, trabajando para una firma importante de contadores en la ciudad y lo que menos le convenía era un embarazo, sin embargo con el paso de las semanas y luego los meses, todos se encariñaron mucho, la niña que nadie esperaba paso a ser parte de un cuentagotas de días, horas y minutos, a ser parte de esas esperas que como casi todas desesperan.

Su nombre salió de su significado, su madre buscaba un balance, no quería cualquier nombre, su nombre tendría un significado especial, sería corto y nada raro, como es lógico los hijos son luces para sus padres, esas luces que despabilan, que abren ojos, que despiertan, que animan y motivan para enfrentar obstáculos y salir adelante, así que ella sería una luz, una “Luz de Día”.

Había tantos hombres en su familia, que la llegada de una niña fue una gran sorpresa, como es de suponerse se volvió la consentida, llena de salud, de gracia, de belleza, fue creciendo rápidamente, empezó a tener una personalidad bastante peculiar, bastante tímida, para poder convivir con los demás debía disfrazarse, su guardarropa estaba repleto de disfraces, un día era una tierna leoncita, al otro una yegua o hada o princesa o mariposa, su perspectiva fue distinta a las de sus compañeritas, todas soñaban con ser Blanca Nieves, ella no, ella soñaba con ser la Bruja Malvada del cuento, en su cabeza no cabía la idea de que una persona sufriera tanto y esperara su destino de sufrimiento sin querer enfrentarlo.

Deportista como pocas, fregona para la flauta, buenísima para las matemáticas, eso lo heredó de su tío favorito, la niña de las Manos Mágicas tenía una virtud muy bonita, todo lo que tocaban sus manos se convertía en algo maravilloso, le hacía falta un plumón o un bote de pintura Vinci para crear obras de arte, entrar a su habitación pasó a ser parte de un verdadero espectáculo, era como si se entrara a otra dimensión, calcomanías, paredes dibujadas, caballetes inconclusos, cuadros fascinantes, bisutería creada por ella misma y que tuvo a bien vender y sacar un varo.

Repentinamente ella tuvo una preocupación, empezó a tener algunas alergias y trastornos de sueño, la oportuna visita a un otorrinolaringólogo la preocupó bastante, habría que operarla de las amígdalas, al principio tuvo mucho miedo, no sabía que le iba a pasar, pronto sacó fuerzas y aceptó, después de todo dormiría mejor, adiós a las alergias y parte de la recuperación sería comer mucho helado….