En un día de julio…

5 08 2008

FernandoOliveraLuna

En un día de julio desperté en una cueva donde se dice que habita el diablo, caminé entre las nubes, fácilmente las alcanzaba, me bañe en arroyos dorados de piedras azules, cielos rojos y grises, lagunas llenas de cocodrilos y arboles llenos de golondrinas, las cascadas ya no fueron de agua sino de sal, mis mascotas fueron jaguares, mapaches y una enorme lechuza en mi hombro, todo era diferente, el aire olía a mezcal, divino liquido que borra penas y marca almas.

Hiervelagua

En un día de julio caminé sobre piedras verdes y rosadas, las calles llenas de azucenas y tepiches, de música de fondo una maravillosa orquesta de cámara, diosas vestidas de oro, terciopelos y huipiles, a lo lejos en la punta de un cerro los representantes de las regiones de mi estado bailan sin descanso, el sol quema más que siempre, nada como un téjate para relajarse.

Tuxtepec

En un día de julio solo comí hongos, visité mi pasado, entendí mi presente y dilucidé mi futuro, los conflictos no estuvieron más, la gente brotaba a chorros de no sé donde, los problemas terminaron, todo era abundancia, cultura y belleza, todo era fiesta, no hubo preocupación, mis pies ya no pisaron el suelo, no, no me fume nada, no, no me lo he soñado, solo me pasó en un día de julio en Oaxaca.

MariaSabina





Andrés Henestrosa

16 01 2008

Pues ya se nos peló uno de los oaxaqueños más ilustres de nuestra época, el pasado 10 de enero deja de existir a los 101 años de edad, la fonetización de la lengua zapoteca y su transcripción al alfabeto latino es una de sus más grandes contribuciones, su obra literaria más destacada “Los hombres que disperso la danza”, compilación de leyendas y fábulas zapotecas.

Poeta, narrador, ensayista, orador, escritor, político e historiador, solo hablaba zapoteco, su lengua materna, logra aprender español hasta los 15 años de edad, dándonos una muestra clara de superación, en 1997 se inaugura la biblioteca q lleva su nombre, esta biblioteca cuenta con más de 40000 libros, todos pertenecientes Don Andrés, los cuales fue adquiriendo a lo largo de su vida.

Oaxaca y el país entero celebró su centenario con bombo y platillo, homenajes, exposiciones conferencias y demás, una oportunidad invaluable para acercarse a la vida y obra de Don Andrés Henestrosa, autor de una de mis canciones favoritas “La Martiniana”, rola que se toca en los funerales oaxaqueños, alguna vez hice un post refiriéndola.

Por eso maestro, ahora yo solo le canto, le canto para que siempre viva y nunca muera.

andres





¡Yo Siempre Vivo Y Nunca Muero!

1 11 2007

Se nos enseña a esperar los nacimientos, pero nunca las muertes, todos deseamos pronta resignación y pues de ahí no pasa, ahora muy ad hoc con estas fechas me recuerdo una canción que se canta en los funerales, al principio se siente algo triste y dolorosa pero resulta ser al final increíblemente reconfortante.

craneo

LA MARTINIANA
Andrés Henestrosa.

Niña, cuando yo muera
No llores sobre mi tumba,
canta sones alegres mamá,
cántame la sandunga.

Niña, cuando yo muera
No llores sobre mi tumba,
canta sones alegres mamá,
cántame la sandunga.

No me llores, no, no me llores, no,
Porque si lloras yo peno,
En cambio si tú me cantas
Yo siempre vivo, yo nunca muero.

Lucero de la mañana,
El rey de todos los sones,
Canta la Martiniana: ¡Ay, mamá!,
Que alegre los corazones.

Lucero de la mañana,
El rey de todos los sones,
Canta a Martiniana: ¡Ay, mamá!,
Que alegre los corazones.

No me llores, no, no me llores, no,
Porque si lloras yo peno,
En cambio si tú me cantas
Yo siempre vivo, yo nunca muero.

Si quieres que no te olvide,
Si quieres que te recuerde,
canta sones alegres, mamá,
música que no muere.

Si quieres que no te olvide,
Si quieres que te recuerde,
canta sones alegres, mamá,
música que no muere.

No me llores, no, no me llores, no,
Porque si lloras yo peno,
En cambio si tú me cantas
Yo siempre vivo, yo nunca muero.

 





Día de Muertos

1 11 2007

Velada

Definitivamente una de las tradiciones que mas me gustan, imagino que en muchos estados del país así será, por lo pronto ya me ando chingando unos panes de muerto con mi respectivo chocolatito, ni que se diga del mole, los tamales, las calaveras y los dulces de calabaza.

En casa de mi madre, es donde todos confluimos, el altar grande ahí está, los collares de flores de muerto y cacahuates, las frutas y de todo lo que le quepa, por cierto recordaba que uno de los municipios que mas celebra en grande esta festividad es Xoxocotlán, que queda como a unos 15 minutitos del centro de la ciudad, organizan una velada que les queda de poca en el cementerio de la población y todo super solemne, eso si esta llenísimo de turistas y fotógrafos pero pues aún así bien chido, también se aventaban el altar de muertos más grande del mundo, ese me toco ir a verlo como hace 4 o 5 años, no sé si aún lo hagan.

Por lo pronto ya nos estamos preparando, para la visita a nuestros muertitos el día de mañana.