Serenata A La Luz De La Luna

30 12 2008

Se levantó tarde, eran casi las 9 de la mañana, para su rutina era tardísimo, tres horas más tarde de lo normal, se puso las pantuflas, la toalla en el cuello, caminó lentamente hacia el baño, se sentó en la taza de baño sin destaparla y se quedó pensando, largo rato, mientras se jugaba el cabello y bostezaba sonoramente, abrió la llave del agua caliente, el vapor no tardó en aparecer, en su mente se oían muchas voces que le decían que había desperdiciado su vida, que no había hecho gran cosa con ella, que jamás recuperaría el tiempo perdido y que se sentía muy solo.

Repentinamente cerró la llave de la regadera, ya no se bañó, lentamente y con la mirada perdida se enfundo en la ropa del día anterior, se peinó como si no fuera a salir, con mucha pesadumbre salió rumbo al trabajo, de camino se dio cuenta que había olvidado el celular, se autopendejeo mientras en el radio sonaba “Moonlight Serenade”.

En la oficina rápidamente entró a su privado sin saludar a nadie, aseguró su puerta y se recargó sobre ella, no dejaba de pensar en lo mismo, le daba mil vueltas al asunto, voces, voces y más voces, su extensión telefónica no dejaba de sonar, sintió que el corazón se le hacía chiquito, una presión en el pecho muy extraña, unas incontrolables ganas de orinar, fue como pudo al baño, todos los que le vieron correr, se extrañaron de la actitud que Guillermo tenía ese día.

“Bendito San Lunes”, fue lo único que escuchó en su carrera al baño, ese día estaba frío, muy frío, pero el sentía la cara caliente, y empezó a tararear “Moonlight Serenade” y a reírse como loco, primero casi forzado después a carcajadas, carcajadas que se convirtieron en lagrimas, incontrolables, como ríos, como infinitas, poco a poco se calmó, poco a poco consiguió respirar profundamente, sin dejar de tararear, su cabeza empezó a silenciarse, y procedió a lavarse la cara, ya se sentía mejor.

El desahogo de las lagrimas le había lavado de sus pesares, estaba limpio del alma y conciencia, regresó a su oficina y levantó la bocina telefónica que aún seguía sonando, acarició su barbilla sin afeitar y contestó cordialmente, así como siempre, comenzaba de nuevo otro día de trabajo, así seguía con su vida.





Guillermo Corazón de León (I)

23 09 2008

A Guillermo le gustan los atardeceres, es un soñador nato, algo depresivo y con un autoconcepto bastante pobre pero bastante sonriente, algo voluble y disperso, algo le pasa, siempre, es un imán para situaciones inverosímiles, de esas cosas que solo le pasan a las personas que se encuentran presentes solo físicamente en cualquier lugar, su mente siempre está lejos, siempre distante, sus ojos lo demuestran, fija la mirada en un punto indeterminado, se  abstrae, deja de hablar y sin explicación lógica comienza a cantar, la canción que sea, o la que suene en la radio, solo dios sabe cómo le hace que se las sabe todas (o casi), su acervo musical da envidia (de la mala), aunque eso si alguno que otro placercito culposo, pero ¿quién no?

Siempre le observe de lejos, siempre de lejos, de menso me le acercaba, tenía la mala fama de manipular a los que se le acercaban, de transformar lo que tocaba, un tipo de Rey Midas, eso sí con mala reputación, lo que siempre le he admirado es su modo de aguantar vara, de no romperse, de mantener compostura ante las situaciones difíciles y es que la vida lo ha maltratado bastante, su expresión facial es dura, rígida, como de enojado, a la vez triste, ojos irritados siempre, como si hubiera llorado, el seño fruncido, un carácter de demonio, regañón a ratos, supongo que cuando hay razón, paradójicamente emite una sonrisa a la menor provocación, aunque a ratos esa sonrisa toma tintes de mueca.

El cine, antes no le gustaba, creo que no le tenía mucha estima, ahora es diferente, encuentra refugio en él, la magia de la ficción lo envuelve, se convierte en cualquier personaje, vive las películas, haya inspiración, catarsis, desahogo en ellas, se reconstruye otras se vuelve hacer pedazos, se enamora y desenamora en un periodo de 90 minutos, hay ocasiones en que a leguas se ve que el enamoramiento le dura más, se ha trabajado una coraza, fuerte, sin demostrar sentimientos o debilidades, pelea internamente con múltiples personalidades reprimidas que con toda el alma desea ocultar para siempre, es todo, es nada, es carencia y abundancia, es blanco, es negro, es un mar calmado después de la tempestad, es la tempestad misma.

Algo que no logro tolerarle es su afán de aconsejar a los demás, de creerse directo y decir las cosas como van, aunque sean crueles, de no amarrarse la boca y decirlo todo, es posiblemente lo que más le crea problemas, muchas veces provocados por su imprudencia, puede ser parte de un mecanismo de defensa para ocultar sus inseguridades, ideático, maniático, obsesivo compulsivo, una rara fijación con los perfumes por lo cual siempre huele bien, bueno a perfume, algunas veces bien otras veces no tanto, casi siempre juega con cartas marcadas, su vida es un sistema de engranes bien establecido, ¿qué pasaría si algo le cambiara ese famoso orden?, ¿cómo reaccionaría?, es listo seguramente algo se le ocurriría, apuesto a que sí.

  

TheLionheart