Junio 27, 2008
La Mexicana Dueña de La Tinta Americana
Posted by León under León Recomienda... | Etiquetas: Pita Amor, Poetisa, yo soy mi casa |[4] Comments
Guadalupe Amor nace en la Ciudad de México el 30 de mayo de 1918 y fallece un 8 de mayo del 2000, Poeta y escritora contemporánea, controversial, deshacedora de esquemas sociales, aristócrata por nacimiento, aunque a temprana edad sufrió la pérdida casi total de sus bienes, debido a la crisis que acarreó la revolución.
Mujer de belleza extraordinaria, por lo que fue pintada por muchos artistas, entre ellos Diego Rivera, Martha Chapa, el maravilloso Juan Soriano y Roberto Montenegro entre otros, también fue inspiradora de muchos poetas y artistas por lo cual es considerada como la undécima musa, poeta destacada, una de sus mejores obras a mi particular consideración “Yo Soy Mi Casa”.
Pita intrépida por naturaleza, era estrafalaria para vestirse, una intelectual en toda la extensión de la palabra, rodeada de escándalos amorosos, pero que no le hacían mella, a la edad de 38 años, tuvo un hijo, pero Pita siempre ensimismada tuvo a bien dejarlo a cargo con su hermana Carito, hijo que fallece trágicamente poquísimo tiempo después, Pita se devasta y aísla.
Resurge en los 80’s, con un carácter bastante agrio, altanera, insolente, soberbia, mujer genial de personalidad avallasadora, comparada con Sor Juana Inés de La Cruz y Octavio Paz por su manera de escribir, en su juventud llego a componer poemas y sonetos de increíble belleza, con el paso del tiempo su forma de escribir fue mutando hasta el grado del desquicio, pero sin desmerecer siquiera un poco.
Frida Kahlo la describió como “La niña Enorme y viva para siempre”, Pita plasmó en uno de sus versos una idea parecida donde decía “Yo nunca llegaré a vieja, solo trato a la niñez, soy la más joven del mundo, me aparto de la vejez”, en “Letanía de mis defectos” decía “…pero a la eternidad ya sentenciada”, con lo que concuerdo totalmente, en resumen la mayor parte de su obra se escribe en verso y en primera persona, su obra es de las que dejan huella, huella para siempre, mujer de genialidad inaudita, La Diosa.
Fragmento de “Yo soy mi casa”
Casa redonda tenía
de redonda soledad:
el aire que la invadía
era redonda armonía
de irrespirable ansiedad.
Las mañanas eran noches,
las noches desvanecidas,
las penas muy bien logradas
las dichas muy mal vividas.
Y de ese ambiente redondo,
redondo por negativo,
mi corazón salió herido
y mi conciencia turbada.
Un recuerdo mantenido:
redonda, redonda nada.







